PAUTAS CONDUCTUALES BÁSICAS
PAUTAS CONDUCTUALES BÁSICAS
- El dueño siempre come antes que el perro, no come nunca ni después ni al mismo tiempo.
- Nunca se le da de comer comida de la mesa, y menos mientras el dueño esta comiendo aunque el perro pida, en caso de subirse encima del dueño o a la mesa, se le ignora.
- Cuando el dueño llega a casa no debe hacerle caso al perro por muy nervioso que este esté, sino que se espera a que se haya tranquilizado y entonces se le acaricia, juega con él etc. el perro tiene q comprender q la hora de juegos y de caricias no es cuando el quiera sino cuando el dueño quiera.
- A la hora que el dueño sale de casa se sigue el mismo procedimiento, no se tiene q despedir del perro NUNCA, para no tener futuros problemas de ansiedad, en caso de salir de casa y el perro se queda ladrando, arañando o gritando, en ningún caso el dueño volverá a entrar para tranquilizarlo, ya que el perro lo entendería conforme cuando el grita el dueño acude, lo q conllevaría a un problema de ansiedad por separación.
- Siempre el dueño va delante del perro, ya sea para cruzar puertas o a la hora del paseo, nunca al revés.
- El perro no puede tener la comida por tiempo ilimitado, sino se le tiene q poner el pienso y a los 5-10 minutos retirárselo hasta la próxima comida, si se queda con hambre tendrá que esperar a la siguiente toma. Aunque siempre tiene que disponer de agua.
NELVEG (Nada en la vida es gratis)
¿Quieres que tu perro te vea como a su líder? Olvídate de la violencia. Pon en práctica este programa, y verás los cambios casi de inmediato.![]()
El programa NELVEG es sobresaliente porque es efectivo en una amplia gama de problemas. Un perro tímido se relajará más al saber que no tiene nada de lo que preocuparse, ya que su amo está a cargo de todo. Un perro que presiona demasiado para convertirse en el líder aprenderá que la posición no está disponible, y que su vida así será mucho más placentera.
Es igualmente efectivo con perros que se encuentren en cualquier punto entre esos dos extremos. El programa no es difícil de poner en práctica, y no consume tiempo especialmente si el perro ya conoce unos pocos comandos básicos de obediencia, tal como sentarse, o echarse.
Esta técnica nunca falla en crear un cambio positivo en el comportamiento. Sin embargo, el cambio puede ser más profundo en unos perros que en otros. La mayoría de los dueños usan este programa en conjunto con otras técnicas de modificación de comportamien-to, tal como enfrentar el miedo, o tratamientos contra la agresión. Esta es una técnica perfectamente adecuada para aquellos perros que no tengan problemas graves de comportamiento, y que sólo necesitan algunos “ajustes”.
Arranques de Extinción
Tu perro ya sabe que puede demandar tu atención, y sabe lo que funciona para hacer que eso suceda. A partir de hoy, eso ya no funciona más, claro que él aún no lo sabe. El va intentar más duro para conseguir algo cuando la manera de conseguirlo ya no funciona. Si yo te doy 200¤ cada vez que golpeas tus palmas, aplaudirías bastante.
Cambiando de reglas
Pero si, de pronto, yo dejara de entregarte el dinero, a pesar que continúas aplaudiendo, aplaudirás más, aplaudirás más fuerte. Puede que te acerques a mi para asegurarte que he notado que estás aplaudien-do. Puede hasta que me grites “¡Hey! ¡Estoy aplaudiendo como loco! ¿dónde está mi dinero?” Si yo no respondo para nada, en ninguna forma, eventualmente te detendrás. Esto de aplaudir ya no funciona más. Ese ultimo intento, el aplauso ruidoso y frecuente, es lo que se denomina una arranque de extinción. Ahora bien: si durante esa arranque de extinción yo cediera y te entregara tus 200¤, ya estás de regreso en el juego. Te llevará más tiempo dejar de aplaudir, porque acabas de aprender que si aplaudes lo suficientemente fuerte, durante más tiempo, a la larga obtendrás tu recompensa.
Insisto!!!
Cuando tu perro aprende que los comportamientos que solían lograr tu atención ya no funcionan más, él intentará más duro y tendrá una arranque de extinción. Si le prestas atención durante ese momento tendrás que trabajar mucho más para revertir el proceso nuevamente. Decir “no” o apartarlo no es precisamente el tipo de atención que él está buscando, pero sigue siendo atención. Ignorarlo completamente es la forma que funcionará más rápido y mejor.
Tú tienes el poder
Como humano y como dueño, tú tienes el control de todas las cosas que son maravillosas en esta vida para tu perro. Este es el secreto del éxito del programa NELVEG. Tú controlas todos los recursos. Jugar, atención, comida, paseos, entrar y salir de la casa, ir a pasear en coche, ir al parque. Todo lo que tu perro quiere proviene de ti. Si él ha estado obteniendo muchas de estas cosas en forma gratuita, él no tendrá ningún incentivo para respetar tu liderazgo, o tu propiedad sobre todas esas cosas. Reitero, un perro tímido se sentirá estresado por esta situación, y un perro más dominante será difícil de manejar. Ambos prefieren que tu seas quien se haga cargo.
Algo a cambio de algo
Para implementar el programa NELVEG sólo tienes que hacer que tu perro se gane el uso de tus recursos. ¿Tiene hambre? No hay problema, tan solo tiene que sentarse antes que su plato de comida se coloque sobre el suelo. ¿Quiere jugar a la pelota? ¡Perfecto! Sólo tiene que echarse antes que la arrojes. ¿Quiere salir a pasear? Entonces debe sentarse para que le puedas poner su correa, y tiene que sentarse también mientras se abre la puerta, hasta que escuche la palabra (por ejemplo “VAMOS”) que significa adelante. Cuando regresan de un paseo en coche tiene que esperar por la palabra que significa “sal del coche”, aunque la puerta se encuentre totalmente abierta. No seas muy duro con él. El ya había aprendido que podía tomar todas las decisiones por sí solo. Tendrá una historia muy fuerte de estar en control cuando obtiene estos recursos. Haz valer estas reglas, pero ten presente que sólo está haciendo lo que se le enseñó a hacer, y que probablemente necesite algún tiempo para comprender las nuevas reglas.
Vas a prestar atención a cosas que probablemente nunca antes notaste. Cuando le des el alimento a tu perro, haz que se lo gane. No necesitas utilizar comandos de obediencia. Cualquier tipo de acción servirá. Si tu perro sabe dar la mano, dar la vuelta, o hablar, utiliza esos comandos. Tu perro ¿duerme en tu cama? Enséñale que tiene que esperar a que tu le digas “OK” para subirse a la cama, y que se tiene que bajar cuando le ordenas “BAJATE”.
Enséñale un comando para que vaya a su cama, o a algún lugar en particular.
Cuando llegue a su lugar y se eche, dile “QUEDATE”, y luego déjalo ir dándole un premio (comida, caricias etc). El que tenga un lugar propio es muy útil para cuando llegan invitados, o por cualquier motivo que necesites que el perro se mantenga fuera del camino por un tiempo. También le enseña que andar libremente por la casa es un recurso que también está bajo tu control. Existen probablemente muchas otras cosas que tu perro percibe como recursos valiosos que no las he mencionado aquí.
El programa NELVEG no debería ser un proceso largo y tedioso. Todo lo que necesitas hacer es hacer valer algún comando simple antes de permitirle acceso a lo que él quiere. La cena, por ejemplo, debería ser un encuentro de dos o tres segundos que consista en un “SIÉNTATE”, “MUY BIEN” y luego colocarle su plato en el suelo y alejarse para dejarle comer.
Atención y juego
Ahora que tu perro ya no es quien está al mando, tú tendrás que hacer un esfuerzo adicional para darle la atención y el juego que necesita. Llámalo, hazlo que se siente, y luego dale tanta atención como tú quieras. Haz que busque su juguete favorito y juega con él por tanto tiempo como tengan energías. La diferencia es que ahora eres tú quien inicia la atención y comienza el juego. El depende de ti ahora, mucho más que antes. Lo que más necesita él es tiempo de calidad contigo.
Pero… ¿debo “querer” menos a mi perro?
NELVEG no significa que tienes que restringir la cantidad de atención que le prestas a tu perro. El concepto NELVEG nos enseña acerca de quien inicia la atención (¡tú!), y no acerca de la cantidad de atención.
Llama a tu perro cien veces al día para abrazarlo y besarlo si tu quieres. Tú puedes demandar su atención. Pero él ya no podrá demandar la tuya.
Al cabo de uno o dos días, tu perro comenzará a verte en una forma completamente distinta, y estará ansioso por aprender más. Usa esta oportunidad para enseñarle nuevas cosas, como dar la vuelta, o enseñarle a reconocer sus juguetes por su nombre, u otros objetos de la casa.
Si tu perro es tímido, verás que ahora está más relajado. Ya no hay motivos por lo que deba preocuparse mucho acerca de nada. Ahora tiene fe completa en ti como su protector y guía. Si tienes un perro más dominante, él estará feliz que la pelea por el liderazgo acabó, y su nuevo rol es el de una mascota devota y adorada.
Autor: Deb McKean www.k9deb.com

